Ciudad Don Bosco. Mi nuevo hogar.

21 octubre, 2018 1 By Álex

¡Ya estoy aquí!

El pasado jueves 18 de octubre aterricé en Medellín. Tras recoger mis maletas me encontré con Leyre y James, encargados de los voluntarios y coordinadores de los diferentes proyectos de protección del menor de la que ahora es mi nueva casa: Ciudad Don Bosco (CDB).

CDB se encuentra en el Barrio “Robledo Aures” en la ladera occidental del valle donde se encuentra Medellín. Medellín tiene gran encanto porque toda la ciudad está entre montañas. Desde muchos puntos tienes vistas increíbles de la capital antioqueña.

CDB es una institución salesiana sin ánimo de lucro de carácter educativo y social que junto con el ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) trabaja en favor de los menores. Además de tener escuela, internado y talleres de Formación Profesional cuenta con siete programas de protección. Cada día Ciudad Don Bosco atiende a unos 800 chicos y chicas y, en total, a más de 1000 en todas las modalidades.

Los chicos y chicas entran en protección porque, por diversas razones, han sido vulnerados alguno de sus derechos. Por ello, pasan a formar parte de los programas de protección que a continuación presentaré brevemente:

  • “Derecho a Soñar”: En este proyecto los trabajadores acuden a cuatro barrios periféricos de la ciudad para intervenir con chicos y chicas de 7 a 17 años, ofreciéndoles recursos (académicos, psicológicos…) para superar las dificultades de la vida cotidiana. Se fomenta mucho el bienestar de los destinatarios, los juegos educativos y la atención.

 

  • “Semillas de Vida”: Este programa brinda atención en internado a niños y adolescentes (de 8 a 12 años) en situación de vida en calle o en riesgo de estarlo. Reciben de CDB alojamiento, alimentación, salud y educación. Así como también atención psicológica y pedagógica, acompañamiento… buscando la promoción integral de los menores.

 

  • “Forjadores de Esperanza”: Este proyecto atiende a adolescentes (de 12 a 15 años) bajo la Pedagogía de la confianza, a partir de la cual los jóvenes reciben acompañamiento continuo en cada una de las áreas de su vida, fomentando los logros personales, familiares y sociales.

 

  • “Dejando Huella”: En este programa se atiende a 120 chicos y chicas de 7 a 17 años, provenientes de la zona rural de los municipios de Amagá y Angelópolis. Un gran porcentaje vive en zona de riesgo por los grupos armados, consumo de sustancias psicoactivas, la influencia de modelos sociales negativos… Se les proporciona atención integral (nutrición, psicología, pedagogía…) fomentando el ambiente familiar abriendo espacios donde se pueda generar bienestar y confianza.

 

  • “Caminos de amistad”: Este proyecto atiende a niños y adolescentes (de 10 a 15 años) en la modalidad de externado. Se les proporciona aprestamiento escolar, orientación vocacional y atención a los destinatarios y a sus familias.

 

  • “Proyección para la vida”: Son atendidos en el internado jóvenes de 15 a 17 años. Los jóvenes reciben acompañamiento en el reconocimiento de logros personales, familiares y sociales. El fin es estructurar un proyecto de vida que les permita acceder al mundo laboral con el fin de mejorar su calidad de vida.

 

  • “CAPRE: Construyendo Sueños”: Este programa atiende a adolescentes y jóvenes desvinculados del conflicto armado colombiano. Hay un total de 75 jóvenes que reciben atención integral con el objetivo de hacerles autónomos y reintegrarles en la sociedad a nivel familiar, educativo, formativo, social y laboral.

 

Este último proyecto (CAPRE) será en el que trabaje a partir de mañana lunes, de 7h a 17h, de lunes a viernes. Tengo muchas ganas de empezar la rutina, de aprender, conocer al resto de educadores, a los chicos y chicas del programa…

Llevo muy poquito tiempo, apenas tres días, pero es suficiente para alzar la vista y sentir el gran trabajo que se lleva a cabo con tantísimos jóvenes y el estrecho trato que también mantienen con nosotros, los voluntarios.

Al llegar a CDB, Leyre y James me trajeron a la casa de los voluntarios. Aquí conocí a mis compañeros: Jan y Leopold (de Alemania), Cata (Austria) y Diego (Holanda). La acogida y el trato fue genial. Son una familia de voluntarios que viven juntos, trabajan juntos y comparten esta experiencia juntos… Los viernes vienen otros dos: Jorge y León (Austria), que trabajan en Amagá entre semana pero vienen los findes a pasarlos a CDB.

Estoy muy contento y con muchas ganas de continuar esta experiencia que de momento ya sé que es, y será, inolvidable.

Volveré a escribir!

Abrazo desde Medellín en el domingo mundial de las misiones;

Una de las pistas de Ciudad Don Bosco, Medellín

Vistas de Medellín desde Ciudad Don Bosco con mi nuevo amigo

Casa de voluntarios de Ciudad Don Bosco

Compañeros voluntarios en el tiempo libre

 

Álex